miércoles, agosto 17, 2011

Tennis


Too much for me. I can't understand how people can wear tennis shoes with an elegant outfit. I am not saying that you need to be uncomfortable to be dressy. I am saying that they don't work together. Like eating a hamburger in a hot dog roll. It just doesn't look right. If you are wearing a nice t-shirt and a pretty skirt or a nice tie and a good looking suit, why are you destroying your precious work? What's in your mind? Tennis shoes don't fit with you apparel. It doesn't matter if the tennis shoes are new or clean... I'm not the kind of person who cares about high fashion, the perfect new outfit or brand name clothing, but it's is like having a piece of parsley between your teeth. You are still alive. Save yourself and tear up the photos of the old you.

martes, agosto 16, 2011

Poor woman

I have survived my past and I will not go back to it again. I hope that I have learned from my mistakes the first time around, otherwise I know I would regret my inability to take advantage of my past experiences. Now it's not the time to quit. It's the time to arm and fire my unarmed weapon. I have come back reloaded. I will not make excuses and I will not retreat a single inch when her ghost appears in front of me full of blames. But I would still help her because I'm good. If she pretends that I will place my pillow over my head and just fake killing myself to please a ghost. Poor woman! As she can only survive if she conceives that I'm desperate. The thing is, her good or bad feelings are dependent on my reactions. The intensity of the psychological fight also counts on my favor. ;)

lunes, noviembre 15, 2010


La luz del bombillo que cuelga del techo se lanza contra el vidrio del ataúd. Parece empañado, piensa Aura, y decide tapar con su mano el lugar por donde entraba el aire para respirar.

jueves, abril 29, 2010

Realidades

Aunque no olía muy bien, los invitados se la comieron igual. Al momento del postre, uno de ellos, me preguntó por mi esposa. Yo me llevé la mano a la boca, y él a su barriga

Ella había muerto hace poco, pero el otro día creí verla. Escuché su voz y olí su perfume. Me llamó y me fui con ella. Necesitaba salir de emergencias sin pagar.

sábado, diciembre 19, 2009



Nadie me consuela cuando pico cebolla. Eso me gusta. Lloro y lloro. En realidad no paro de llorar en todo el proceso. Todos me miran y a nadie le importan mis lágrimas. Es lo normal, ¿no? A veces alguien se detiene y me siento descubierta, pero no. En realidad no saben que yo también me escondo bajo una capa.

viernes, diciembre 18, 2009

Micros IV

- Metió la máscara en la lavadora; y como todos los días, se presentó con su cara bien lavada.

- Lo que hizo con ella fue perder el tiempo. Luego conoció a otra y se le escapó con el tiempo.

miércoles, diciembre 02, 2009

Micros III

- El radio nuevo cayó al mar. Había costado mucho dinero conseguirlo, aunque mucho más le costó a las víctimas conseguir otra señal.

- El zapato quedó tirado en el medio de la autopista. Ningún carro se detenía, hasta que el hombre intentó amarrarse las trenzas.

- Dijo "nalga" y el bebé lloró. Dijo "comida" y el bebé sonrió. Dijo "madre" y el bebé no reaccionó.

viernes, noviembre 20, 2009

Micros II

- Quitó la cobija para despertar a la niña. La tomó de la mano y se la llevó. Cuando se alejaron, ella le preguntó: ¿no estabas muerto?

- Sus llaves cayeron al agua. Metió la mano para buscarlas, y las encontró... pero dentro de la boca de algo.

- Tenía el corazón roto. Su herida estaba por sanar cuando un mal hombre llegó y le arrancó los puntos.

jueves, noviembre 12, 2009

Micros

- Pidió que le sirvieran dos deditos, pero el empleado le llevó la mano completa.

- Fue una pecadora hasta que el papa murió. Empezó a salir humo blanco y colgó el hábito otra vez.

- El reloj se detuvo y por primera vez supo que no había tiempo que perder.

- El ambiente estaba muy frío y cuando el invitado empezó a entrar en calor, lo sacaron del horno.

- Él la miró desde arriba y ella le delvolvió la mirada. Él le bajó el cierre. Era la costurera que lo esperaba.

lunes, septiembre 07, 2009

Pluma forense

Cumplo con el penoso deber de notificar el lamentable fallecimiento de Emilio. El difunto en cuestión se dio a conocer a la luz pública cuando fue nombrado en uno de mis relatos. Nació hace pocos meses, en el mismo instante en que me fue asignada la honrosa tarea de crearlo. Confieso que no fui muy creativo. Mis palabras, escoltadas por muletillas, describieron a un hombre normal que tenía una novia muy linda, y los dos estaban enamorados. El personaje de la novia ya lo había creado otro compañero, así que mi labor se hizo muy simple. Cada día el amor entre estos dos personajes se hacía más intenso. Toda marchaba como en un cuento de hadas, hasta que un día se me chorreó la tinta. Quedó jubilada en el bolsillo de una camisa y yo pasé a ser un bolígrafo sin personalidad. Mientras tanto ella quedó desolada. No entendía el por qué de la ausencia de Emilio. Nada de llamadas, ni de visitas. Nada de nada. Dentro de su desesperación, ella buscaba justificar a su amado. Pasaron varios meses hasta que mi dueño me regaló una nueva tinta. Escogí el mejor papel en blanco para que fuera testigo de mi lealtad por Emilio. Nació de nuevo. Lo primero que quiso hacer fue buscarla. Pero ya era tarde. Pensé que cualquier excusa hubiese sido inaceptable para ella. También quise evitar cualquier derramamiento futuro, por eso decidí matarlo.

miércoles, agosto 26, 2009

Mi gran invento

Estás tanto en mi cabeza que pienso que eres algún tipo de aparato que he inventado. Antes que alguien más te piense, te voy a patentar.

Otra preocupación más


“Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un solo ejemplar en los millones y millones de estrellas, eso le basta para ser feliz cuando las contempla. Se dice a sí mismo: Mi flor está ahí en algún sitio… Pero si el cordero se come la flor, para él es como si de pronto todas la estrellas se extinguieran”. Antoine De Saint-Exúperi. El principito.

¿Quién dijo miedo?

Ben Amí tiene 37 años, vive solo, odia la luz blanca y le molesta que las misses digan: “Ante todo, buenas noches”. A él le molestan muchísimas cosas más en la vida, pero una sola le da miedo. La oscuridad. Ustedes dirán: ¿tan grandote? Pues así es. En su cuarto hay dos camas: la de él y, perpendicular a su cabezera, se encuentra la que 20 años atrás le pertenecía a su hermano. Todas los noches, cuando llega el momento de dormir, él reza para que se le quite el miedo y no tenga pesadillas. Aunque este acontecimiento forma parte de su rutina, siempre está a la espera de que su suerte -continuamente en litigio con sus metas- cambie de un día para otro. Antes de acostarse enciende la luz amarilla del pasillo. Considera un descaro total la impunidad con la que se desplazan los fantasmas en la oscuridad, por eso, en caso de tener que toparse con uno prefiere que la luz deje en evidencia al transgresor en cuestión. Él, incrustado en la desesperanza junto al mutismo de la cama vacía a su lado, mantiene sus brazos debajo de las sábanas mientras le da sueño. Prefiere dormir boca arriba para que nunca lo agarren desprevenido; en esa posición pararse le tomaría unos segundos menos que si durmiera boca abajo. Luego de un peregrinaje por diversos pensamientos de este tipo la paciencia de Ben Ami se disloca. Los buenos recuerdos se escabullen de su cerebro como acelerador de su estrés. La calma titubea al compás de la brisa que golpea a la persiana. Y por fin logra dormirse. Esta vez es diferente. No hay pesadillas. Sueña y en sus sueños es feliz. Las imágenes color pastel bautizan sus esperanzas de sosiego. Piensa que nada puede hipotecar la llegada de la tranquilidad a su vida. Bueno, al menos eso pensaba hasta que alguien lo despertó.

Líbranos del mal. Amén


"Everything in this room is eatable, even I'm eatable! But that is called cannibalism, my dear children, and is in fact frowned upon in most societies." Willy Wonka

domingo, agosto 23, 2009

Oportunidad única

El caballo llegó al mar y le gustó. Se acercó a lo profundo y temió; pero tarde se dio cuenta que quería otro lugar. Un lugar donde pudiera escoger y luego arrepentirse.

sábado, agosto 22, 2009

Por la cuerda floja

Soy un enano con ventaja, y lo afirmo como una primicia. No es que sea superior a los demás, lo que pasa es que nadie puede estar a mi altura. Trabajo en el techo y desde esa perspectiva olvido mis semejanzas con los enanos de abajo. No hablo en forma despectiva, sólo trato de poner en contexto la historia que voy a narrar. En el momento que pasó lo que voy a contar más abajo, no existían las escaleras ni tampoco existía en la mente de ningún ser vivo, la idea de montarse en una silla para alcanzar algo que estuviera fuera del alcance de un simple estirón de brazo. A raíz de esta precariedad en el acontecer diario, el supermercado “A tu alcance” decidió contratarme con el fin de suplir las carencias que presentan las personas de mi estatura para tomar los productos de los anaqueles más alejados del piso. Yo no sentía vértigo ni miedo escénico así que fui contratado de inmediato. Los primeros días fueron bastante movidos, pero los siguientes eran totalmente tediosos; así que decidí llevar mi pasatiempo preferido al trabajo. Soy titiritero, pero de una sola marioneta, ya que sería un sacrilegio probar con otra. Aquella vez la llevé al trabajo, como los hilos eran casi imperceptibles, la hice pasar por una clienta más. Me ha hecho compañía por tantos años que he logrado fingir la voz ideal para ella. Ese día todos los hombres la miraban y las mujeres la envidiaban. A veces me ponía celoso, pero nunca los culpé de su actitud porque ellos no sabían que estaba acompañada. El gerente se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. Yo tuve que responder por ella, claro está. No gracias, dije yo pero imitando la voz de ella que al mismo tiempo era mía porque yo la había creado. Él era insistente y yo la hacía reservada, pero cuando él se marchaba ella lo invitó a salir. De más está decir que me partió el corazón, pero era tarde: ya me había enamorado.

martes, agosto 18, 2009

El golpe avisa

Bajo el semáforo en rojo una pelota cayó, al cambiar a verde un golpe se escuchó.

No significas nada para mí

Es el prólogo o el epílogo de una día cualquiera. Da igual. Apareces con tu pequeña cabeza rapada y un hambre descontrolada. El veto de la duda no se fractura al confirmar que llegas para destrozar. Algún recién nacido o algún muertico espera tu llegada. Te gusta que tengan miedo. El dolor de los demás bautiza tus esperanzas de triunfo. Ella, tu presa, está ahí. Llega sin ser invocada, y sin imaginarlo se entrega rehén, sin forcejeo ni asombro a la caminata bajo el agua que le tocará recorrer. Tú, vestido de negro, la rodeas. Atacas. El sufrimiento está apenas por inaugurar en la cara de ella. Tu calma titubea con el paso del tiempo, pero tus intenciones no. La desesperas. Ella grita. Le dices que es propio de locos gritar y le preguntas: ¿quién ha sido capaz de transformarte? Ella responde: No, no ha sido un hombre. Tampoco un buitre. Has sido tú.