sábado, diciembre 19, 2009



Nadie me consuela cuando pico cebolla. Eso me gusta. Lloro y lloro. En realidad no paro de llorar en todo el proceso. Todos me miran y a nadie le importan mis lágrimas. Es lo normal, ¿no? A veces alguien se detiene y me siento descubierta, pero no. En realidad no saben que yo también me escondo bajo una capa.

3 comentarios:

Yai dijo...

Cada lagrima que derraman tus ojos son un fragmento de cada una de las tantas pruebas que te depara la vida...el mejor trofeo que puedes ofrecer al mundo y hacia los que realmente le interesas es tu brillante sonrisa!!! recuerda que aunque el mundo se torne negro siempre podras hayar en las personas que te consideran especial aquel rayo de luz que necesitas para seguir adelante....recuerda tu mejor arma es la sonrisa...por eso nunca dejes de sonreir TQM

LENIN PEREZ PEREZ dijo...

Linda cebolla!! unhhhhhmmmm!

Carlos dijo...

Gran descripción! Para que no digas que no me meto en tu Blog.